domingo, 25 de julio de 2010
Cuando nada aún tenía la forma deformada que hoy tiene...
me miras,
te escondes,
te adivino,
nos perdemos,
volvemos,
nos buscamos,
lo evitamos...
La mayor parte del tiempo callamos más de lo que hablamos.
Nos cruzamos en los laberintos que nosotros mismos dibujamos antes.
Hallamos coincidencias donde siempre hubo rechazo; nos burlamos de la historia, del prejuicio, de la sangre; mientras la vida se nos ríe en la cara.
PERO ELEGIMOS, y lo negamos, nos caemos y seguimos corriendo, queremos gritar pero no emitimos más que susurros, pensamos que hablamos diferentes idiomas, cuando con una sola mirada nos decimos todo.
Y te miro.
Y me mirás.
Y te escondés.
Y te adivino.
Mientras con alguna caricia camuflada, intentamos congelar el tiempo..."
Sí, lo sé... Nada original por aquí... Pero era lo que salía mientras pensaba en 3 idiomas diferentes, veía un partido de fútbol e intentaba disimular el torbellino de borboletas...
domingo, 18 de julio de 2010
Y la vida siguió...
Lo que antes se llamaba melancolía hoy es SAUDADE, pero los errores que se suceden en mi vida (como si mencionándolo así me liberara de alguna culpa), son los mismos...
Y en esos momentos en que no puedo compartir lo que siento, en que pretendo callarlo, ocultarlo pero nunca matarlo, vuelvo a recurrir a los mismos lugares que fueron mi refugio alguna vez...
Este es uno de ellos. Sólo para mi. Sólo para vos.
Para pensarte, escribirte, imaginarte... Pero sobre todo para recordarME.
Porque más allá de vos, de tu sonrisa, de tu lejanía... Sigo siendo yo, capaz de reconocerme, perdonarme y aceptarme. Sigo eligiendo SER a parecer, aunque las heridas me marquen y las búsquedas nunca cesen.
Esta soy todavía. La que sabe lo que no quiere, la que se ahoga en palabras para desahogar sentimientos. La de la vida loca donde todo -menos la estabilidad- puede pasar...
jueves, 21 de febrero de 2008
La inspiración alguna vez anduvo por aquí...
El carrousel se detuvo en un misterioso instante.
La magia se desprendió de tus ojos e iluminó la habitación.
El tiempo se congeló bajo mis manos al rozar tu cuerpo.
Los pretextos y reproches se suicidaron cuando se aceleró tu corazón.
Nuestras risas maquillaron las heridas.
Nuestro silencio fue lo mejor que pudimos decir.
Nuestras manos recordaban el camino, tu piel volvió a ser una extensión de la mía, hasta tu olor parecía permanecer intacto...
Y TE AMÉ.
YO TAMBIÉN TE AMÉ.
En esa brecha mística cual agujero negro.
Entre esas paralelas increíbles que trazamos sin premeditarlo.
En ese instante mágico donde volvimos a burlarnos de la distancia, dejamos de lado las máscaras, y ya sólo nos permitimos SER.
OJOS DE PERRO AZUL... OJOS DE PERRO AZUL... OJOS DE PERRO AZUL...
Sé que mañana lo recordaré...
ACLARACIÓN: Por si acaso, este texto es viejo... Muy viejo...
sábado, 10 de noviembre de 2007
10 de noviembre de 2007... Puff...
Con el propósito firme de no dejar nada en los borradores de mi vida, comienzo a postearlas...
Así como las encuentro...
Esta no está tan mal...
Y si me atreviera a cruzar esa linea, esa extra;a marca que me dibujo horizontal, donde yo estoy tan de este lado, y vos exactamente enfrente, donde vamos juntos pero cada uno sin invadir el espacio del otro, aunque a veces haya que hacer equilibrio para no trastabillar?
Y si un dia me levanto con coraje, o simplemente algo sonambula, y me aparezco en tu costado asi sin mas?
Me mirarias sorprendido, de seguro.
No se que te diria, ni si haria falta alguna palabra. Creo que solo te miraria, te sonreiria algo torpe, casi casi pidiendote perdon...
Quizas pondrias cara de reloj, y me darias uno de tus discursos sobre el tiempo, y todo aquello que debe seguir un orden y esperar un momento preciso.
O tal vez retrocederias despavorido, haciendote cada vez mas diminuto, con cada paso hacia atras, hasta terminar, finalmente por desaparecer con una peque;a implosion.
Es probable que yo misma, al observarte desde una distancia nunca antes perpetuada, considere que estaba mejor en mi aposento, y emprenda mi regreso sin demasiada explicacion.
Pero tambien es posible, como todo, SIEMPRE, que te agarre descuidado, con las defensas bajas y la armadura en el lavarap, que sonrias, me agarres de la mano... E inventemos una nueva senda.
sábado, 3 de noviembre de 2007
CREER o REVENTAR...?
Y ahí no hay déjà vues de déjà vues, instintos taurinos, ni generalidades de sexo a quien culpar.
Pecaría de hipócrita y cobarde al buscar chivos expiatorios.
Y tragar la bronca.
Me relajo...Dejo esta vez que me consientan un poco.

Aunque se adivine en mis ojos ese vestigio de tristeza... Esa nostalgia de un cuerpo que planea un viaje, y esa ausencia de un Alma que se fue hace tiempo...
miércoles, 17 de octubre de 2007

domingo, 7 de octubre de 2007
Another World...
jueves, 20 de septiembre de 2007
20 de septiembre de 2007... PRIMAVERA CERO
lunes, 3 de septiembre de 2007
Inspiración... Estás ahí???
viernes, 17 de agosto de 2007
Electra Superstar...

viernes, 10 de agosto de 2007
Déjà vues...
ME CAGO...
Martín y sus cartas dicen que me transformo. Yo dudo si no me estoy deformando de a poco, o quizás ya llevo casi 23 años deformada y lo oculto tras mi carita de nena buena, mi flequillo desprolijo y las máscaras que adquirí.
La cuestión es que tengo una necesidad enorme de IRME, y aunque no quiera admitirlo, sé que se trata más de una huída de lo que hay ACÁ, que de una necesidad de lo que hay ALLÁ. El motivo que despierta mis sospechas? SIMPLE. No sé a donde, sólo me quiero ir.
Por momentos es un deseo tranquilo, una curiosidad que busca como excusas Perú, México, Nueva Zelanda y otros destinos igual de variados. Pero en otros instantes, se torna algo desesperante, como una imposibilidad de sostenerme dentro mío, como si me fuera de a ratos, o me buscara en mis adentros para descubrir que ya me fui (hace tiempo y no sé a donde)
Vomito las palabras y se me traban los dedos al intentar escribirlas de a una.
Y hago mis catarsis, pataleo y lloriqueo, como cuando tenía 7 años y mis papás no querían traerme a Bs As. al programa de Reina Reech. NO ENTIENDO QUÉ ES LO QUE ES TAN DIFICIL.
Pero luego vuelvo a "La Normalidad" (que no tiene nada de normal, por cierto)
Y de regreso otra vez las palabras suaves, la imagen segura, la tolerancia asfixiante, que me clava diez mil puñales en el pecho.
Me cago en mi diplomacia, en mi necesidad de no mostrarme débil, ni inconstante, NI REAL.
Me cago olímpicamente en mis buenas acciones, en mi consciencia tranquila (¿?), en mi generosidad para primer premio de una exposición.
Me cago en la mina que no demuestra su ira, que parece saberlo siempre todo, que se reprime las lágrimas frente a los demás.
Me cago en la que se fuma a sí misma cada vez que enciende un cigarrillo, en la que se consume por dentro y se escupe después.
Me cago y me seguiré cagando en la "mujer de mentira" que jura no necesitar a nadie, y se siente una completa idiota al darse cuenta de que "nadie" se lo cree.
Me cago en la que se mira al espejo y no se ve, en la que cruza océanos a nado, y luego se ahoga en un vaso de agua (medio vacío)
Me cago en mi, en poner la otra mejilla cuando había que pegar la vuelta, en sonreir hipócritamente cuando quería llorar y putear, en poner puntos suspensivos cuando se llegó al final de una página y sólo queda darla vuelta.
Me cago hasta el hartazgo en esta rueda absurda de déjà vues que arroja siempre el mismo saldo.
Y en la cara de "todo va a estar bien" y las fucking frases optimistas que acompañan always esa situación.
Creo que si escucho una sóla vez más eso de que "todo vuelve", voy a hacer honor a la fecha y estallar atómicamente. Y no va a quedar nada vivo a kilómetros de mi.
lunes, 6 de agosto de 2007
Knock knock... Knocking on Heavens doors...

miércoles, 1 de agosto de 2007
Me extravié...
Me pregunto si es cierto que todo tiene una razón de ser, que no hay casualidades y que todo el tiempo estamos recibiendo señales divinas.
Son tantos los momentos en que me abstraigo, en que habito algún universo paralelo, que me cuestiono si en esos instantes me olvido de vivir, o es justamente ahí cuando mi existencia alcanza su plenitud.
Muchas veces intento adivinar qué personas seguirán presentes en mi camino, quienes quedaran varados, quienes cobrarán más importancia…
Pretendo descifrar cuáles son los momentos que marcarán nuevos rumbos, nuevas aperturas, nuevos finales…
Me esfuerzo por recordar ciertas palabras, por aferrarme a creencias pasajeras o a sentimientos que suelen desaparecer en un abrir y cerrar de ojos.
Y divago… Recostada en mi cama, frente a la compu o luchando por mantenerme en pie en el Subte. No importa el lugar físico, casi nunca estoy ahí.
Hoy dudo incluso de estar acá.
Si alguien tiene pruebas, que me las remita…
¿DÓNDE?
¿Me extravié en la fiebre?
¿Detrás de las sonrisas?
¿Entre los alfileres?
¿En la duda?
¿En el rezo?
¿En medio de la herrumbre?
¿Asomado a la angustia,
al engaño,
a lo verde?...
No estaba junto al llanto,
junto a lo despiadado,
por encima del asco,
adherido a la ausencia,
mezclado a la ceniza,
al horror,
al delirio.
No estaba con mi sombra,
no estaba con mis gestos,
más allá de las normas,
más allá del misterio,
en el fondo del sueño,
del eco,
del olvido.
No estaba.
¡Estoy seguro!
No estaba.
Me he perdido.*OLIVERIO GIRONDO*
Si alguno me encuentra, ¿me manda?
lunes, 23 de julio de 2007
Sobre las manchas de humedad en el techo...

Esta frase -escrita por Miguel Iglesias, un MAESTRO con el cual tengo el placer de compartir escenario por 2ndo año consecutivo- se instaló hace algunos días en mi (desde que la oí por primera vez), y allí permanece, zigzagueando en rincones poblados de recuerdos, y haciendo una especie de eco molesto en ciertos recovecos del Alma.
Me abstraigo y pienso en las tantas manchas de humedad que han tenido mis techos, en esa soledad que siempre es la misma, pero usa tantos disfraces...
En el techo de mi aula había una mancha molesta; que me aislaba por momentos de los demás, y me obligaba a sentirme diferente. Una mancha que limitaba mi capacidad de transmitir ciertas cosas, y era una especie de agujero negro por el cual me transportaba a diferentes mundos que anhelaba habitar.
Una mancha ambigua, que en ocasiones me torturaba, dándome esa rara sensación de haber nacido en un tiempo y lugar incorrectos.
La misma mancha que luego me dibujaba alas, permitiéndome habitar una realidad paralela, en la que hallé el valor para reafirmar el sueño que hoy da sentido a mis días.
La más profunda de mis manchas, la que más dolor me causaba, fue esa que no podía dejar de mirar. La del techo de esa pensión fría, donde tanto lloré, tanto extrañé, tanto miedo sentí. Fue una mancha porteña, nostálgica y testigo, no una más de las que habitaron -inmutables- los techos de mis días hasta hoy. ESA MANCHA CAMBIÓ CONMIGO. Un día yo la percibí distinta, y ella me vio hecha MUJER.
Luego hubo una más que recuerdo en detalle, superficialmente diferente, profundamente igual. Se hallaba justo encima de una cama de dos plazas, en la que dormí tantas noches sola, aunque la física jurara que había otro cuerpo compartiendo mi almohada.
Contra esa mancha me rebelé miles de veces... Intenté pintarla, esquivarle la mirada, taparla de algún modo... Pero se había instalado ahí, como sentenciando una condena, resaltando una rajadura en mi esfera de cristal.
Una mañana me fui, creyendo que no la encontraría al volver. Pero no fue precisamente ella la que se marchó en mi ausencia, y al regresar nos vimos en la difícil tarea de aprender a convivir solas las dos.
Por momentos se hizo amiga, otras tantas veces la odié... Para entender con el tiempo, que no me servía de nada ponerme en su contra.
Y noté como teníamos una relación inversamente proporcional (porque además de la mancha en el techo, a veces también miraba el pizarrón del aula): A medida que yo crecía, ella disminuía su tamaño e intensidad.
ESE FUE MI GRAN DESCUBRIMIENTO.
Hoy mi mancha (y el hablar con un sentido de pertenencia, denota cierto cariño por ella) no es tan grande, ni tan dolorosa, ni tan hostil.
Tenemos una relación casi simbiótica, en la cual no sé si soy yo la que la dibuja cada día, o es ella la que traza las líneas de mi existencia.
Nos respetamos mutuamente, y aprendemos la una de la otra.
O por lo menos yo sí aprendo de ella.
Joder! que las manchas no cambian de forma, ni dibujan, ni aprenden...
O si?
sábado, 14 de julio de 2007
Viernes a la Noche en Casa
Yo siempre creo lo que me dice mi amigo Luis.
Es que él hace que todo en la vida parezca simple, y que una se sienta una estúpida buscándole la decimonovena pata al gato (así de retorcida soy)
Seguro que si lo conocen, y lo escuchan hablar, a ustedes también los convence.
Es más, creo fervientemente (como siempre que creo, jamás es a medias!) que si se lo propusiera, podría lograr que todo Buenos Aires se fuera -por un viernes- a dormir temprano.
No veo por qué habría de proponerse semejante cosa, pero desconfío de cierta naturaleza de nuestra especie, y quizás algún día lo intente por el simple hecho de demostrar su poder de convencimiento.
Así somos, queridos hermanos.
El hecho es que acá estoy.
Escuchando la respiración tranquila (aunque algo congestionada) de Martín.
Preguntándome por qué fucking decidí que no iba a comprar el mueble para la compu, y que quedaba linda así, casi en el piso.
Anotando en mi lista de "cosas por comprar" un par de almohadones, para amortiguar el asunto.
Maldiciéndome por no haber comprado más cigarrillos.
Y ultimando detalles para irme a dormir.
No es que sea un amargo mi amigo Luis. Nada más alejado. Tampoco se trata de un boicot planeado por él, para eliminar público de viernes en la noche Porteña.
Creo que quizás sólo quiso consentirme.
A menudo noto que lo hace, y me gusta sentirme una nena chiquita a la que él reta, mima y aconseja.
Probablemente supo que necesitaba una especie de "aprobación" de su parte.
Entonces llego a pensar que se dio cuenta de que a veces me falta el aire.
CLAUSTROFOBIA.
Ése es el mismo motivo por el cual no compré el mueble para la Compu (Eloísa, de aquí en más).
Excusándome en una tendencia oriental, pero por el simple hecho de que el depto. es chiquito, el espacio no sobra... Y el aire que sigue faltando.
Y quizás por eso, tampoco tuve ganas esta noche de compartir mi aire... Así porque sí.
No tuve ganas de la pose repetida hasta el cansancio, que tan natural me sale apoyada en la barra.
Del rimmel que siempre me pegotea las pestañas, aunque a Penélope Cruz le quede divino en la publicidad.
Del juego de histeriqueo idiota del que a veces formo parte.
No tuve ni tengo ganas. No por esta noche.
Y no me voy a convencer de que ésta puede ser "LA"noche" para correr a calzarme las botas.
Tampoco voy a dejar que me atemorice el miedo a mi soledad (es que ella y yo sin ti no nos llevamos bien... CUAK!) ni este silencio, ni el mes de Julio.
Mucho menos pensar que quizás hoy, se alinean los planetas y se produce "EL" encuentro.
No. Me mantengo firme y me voy a dormir... Temprano?
Bue, palabras van, palabras vienen, entre ideas y galletitas con Casancrem se me pasó la hora.
Así que me retiro.
Que LA noche inolvidable,
EL encuentro esperado,
El Príncipe Azul que no se vuelve sapo,
El licor de melon con Speed en la barra,
y todo lo demás...
ME ESPERE HASTA MAÑANA
miércoles, 11 de julio de 2007
Fucking monotributo...
No es la primera vez que me invade esta sensación... Tampoco será la última, probablemente, porque uno CRECE a pesar de todo, y los años traen obligaciones, las obligaciones, papeleos; y éstos ataduras...
Ya sólo esa palabra me ocasiona escalofríos...
Pero no mancharé este lugar con semejante discurso. NO AUTOBOICOTEARÉ mi refugio... Aquí nada de eso puede tocarme, sólo que sentía un poco de culpa y necesitaba contarlo...
Nada mejor que irme a dormir con esta imagen... Para no olvidar que uno de los principales objetivos en mi vida, es no hacer nada que avergüence a la nena de la foto de abajo...
*DuLcEs Y lIbReS sUeÑoS*

